






Este fin de semana pasado, al levantarme y mirar por la ventana tuve dos visiones hacia el norte, Formigal etc... la batidora blanca estaba a pleno rendimiento, es decir viento, y ventisca unidos para que no me moviera de casa, pero al mirar al sur Sobrepuerto ( Biescas ) el cielo se mostraba de un azul impecable.
Desperté a Guillermo, lancé una llamada a Carlos y Carmen y nos fuimos a buscar blancas pendientes por las que descender.
Y las encontramos, vaya que si, en un día en que compañía ( dos buenos bajadores de pendientes ),
y una viena amiga, paisaje y color nos hizo soñar despiertos, y como más vale una imagen que mil............